martes, 2 de noviembre de 2010

Crítica de "The final frontier" de Iron Maiden 6/10

¿Qué valor tiene hacer la crítica de un disco que salió a mediados de agosto y que todo el mundo ha escuchado? ¿Qué puedo aportar que no hayan aportado otros? Sinceramente, no mucho, pero si me decido a hacerlo es porque creo que en su momento hubo una carrera entre bloggers, periodistas y críticos varios por ver quién comentaba el disco más y más ampliamente, sin reparar en que este trabajo es muy difícil. O, dicho de otro modo, no es disco sencillo de escuchar, tiene tal cantidad de ritmos y matices que con cuatro o cinco veces que lo escuches es imposible de valorar.

El referentes más cercano y parecido, que es "A matter of life and death", es también largo, farragoso por momentos y complejo, pero cada vez que lo oigo aún aprecio elementos novedosos, algunos de ellos muy importantes, muy interesantes y que no encontré las primeras veces que me lo llevé a las orejas. También sé que este disco ha sido número 1 en más de veinte países, y que eso podría ser indicativo de calidad. Entonces, ¿Qué me parece? ¿Bueno, malo, mejor que en anterior, peor? Haré unas cuantas constataciones.

1. Creo que Iron Maiden son una banda extremadamente viva, con agallas o como se llame eso, audaz y, sobre todo, libre. Sólo así se puede entender que, con lo sencillo que sería repetir los patrones que les han llevado hasta lo más alto del Olimpo metalero, estén marcándose discos largos y poco agradecidos.

2. Este primer punto tiene una contrapartida negativa: cada año que pasa hay mayor desajuste entre lo que Maiden ofrecen y lo que sus fans demandan. Se puede abrir una sima, porque este no es el disco que queríamos. Tampoco lo fue "No prayer for the dying" o algún otro, que no pretendo decir que estemos ante el primer disco no demandado por los seguidores, pero sí constato que van, al menos, en una dirección que no es la que los seguidores clásicos queremos. "Dance of death", "A matter of life and death" y "The final frontier" suponen una trilogía cuyas partes no están en ninguna lista de los 10 favoritos de nadie que aprecie a Maiden.

Dicho esto, concluyo que han hecho el disco que querían, lo cual puede ser positivo por la fe que tienen en su música. Pero muchos queremos otra cosa, con más carácter, con mayor identidad clásica, más rápido, más cañero. Más Maiden, en definitiva.

Sobre el contenido, como decía, se ha escrito mucho. Los temas son largos, con intros lentas y largas que, por mucho que me cuenten, no tienen ningún sentido musical más allá de dar respiros al grupos cuando los interpreten en directo. Porque yo creo que lo que subyace es eso, que por razones de edad evidentes no pueden aguantar la interpretación de temas directos durante más de dos horas sin perder nivel. Ojalá me equivoque y el próximo disco me desengañe.

"The final frontier" se abre con una intro larga, de más de cuatro minutos y medio, que tampoco tiene una lógica o un sentido en el conjunto. Simplemente hay que saltársela. Enlazada viene una de las mejores piezas del disco, la que le da título. Un tema directo, con estribillo memorable para abrir conciertos, para corear. ¿Destacaría en otros discos que tengan un tgono más elevado? Creo que sí, una cosa no quita a la otra. Gran trabajo vocal de Bruce Dickinson, que suena directo y limpio, a diferencia de otros temas en los que le veo forzando innecesariamente. Las guitarras tienen ese magnetismo maideniano tan delicioso, con dos solos superpuestos muy clásicos.


The Final Frontier - Director's Cut

Iron Maiden


Myspace Music Videos
"El Dorado" quiere mantener el ritmo elevado, pero no lo consigue. Es un tema heavy de segunda fila, que comienza a cabalgar a lomos del bajo de Steve Harris, pero que se va desinflando a partir del puente para llegar a un estribillo que en nada se puede comparar a otras canciones clásicas del grupo. Se deja escuchar, pero sabe a poco, a pesar de que el solo le da de nuevo vivacidad a la canción.

A partir de este inicio más contundente, el disco se va diluyendo por derroteros que yo, sinceramente, no he sabido apreciar, pero no por no haberlos buscado, sino porque no me hacen vibrar. Es así de simple. El Heavy Metal es así, lo vives o no lo vives. Y las canciones que vienen en adelante son prescindibles si no fuera por el contexto histórico en el que se mueve un gran grupo como Iron Maiden.



"Mother of mercy" empieza con esa introducción lenta, con guitarra, bajo y voz, para llegar a un crescendo (tras minuto y medio) interesante, pero que parece ir a cámara lenta si se compara con muchas de las canciones de "Brave new world" (para que veais que no siempre me remonto a los discos de los '80). Veo a Dickinson forzado, como pudiendo dar más de su garganta, como si el subconsciente le pidiera unos kilómetros más de velocidad guitarrera. La siguiente, "Coming home", tercer single, es muy parecida, tanto que han decidido ahorrarse la intro lenta para disimular, aunque los interludios son baladísticos, con lo cual me ha costado diferenciarla de su antecesora y hacerme con el título. No descalifico lo que es una buena canción, sólo que me vuelve a saber a poco.



"The alchemist" intenta hacer vibrar de nuevo con su rapidez. Es una canción directa, la más corta de todo el disco (una anécdota comparada con otras), de 4:29. Si me preguntáis una virtud de ella, qué destacaría, no sabría que deciros. Un riff tímido, por decirlo de alguna manera, abre fuego junto a una batería rápida hasta que entra Bruce con un tono medio-bajo que me remonta a "Dance of death", con lo que ello supone. El puente hacia el estribillo es lo más interesante, pero vuelvo a notar carencias. Vuelvo a constatar que son capaces de más. De mucho más.

Cuando decía que ha habido gente que se apresuró a escribir sobre este disco lo digo porque muchos críticos bautizaron a "Isle of Avalon" como uno de los mejores del trabajo. No estoy de acuerdo. Me parece un tema plomizo, con muy pocas partes salvables. Considero que ha habido un intento por entrar en nuevas texturas sonoras pero no han acertado. Veo unas notas de influencia asiática muy poco exprimidas. "Sólo" son 9 minutos de canción, aunque sí salvo algunos pasajes intermedios que me parecen muy interesantes musicalmente. Aún así, por duración, propuesta y desarrollo me parece la canción más floja del disco.



No así "Starblind", que siendo otra pieza larga, de casi ocho minutos sí muestra una inspiración, con muy buen despliegue vocal de Bruce y unos cambios de ritmo que hacen de la canción un momento muy interesante. Exactamente igual que lo que sucede con "The talisman", que va del ritmo terpidante que marca Harris a las paradinhas guitarreras en las que los tres hachas se turnan para mostrar su catálogo creativo. Son dos canciones que suben bastante la media del disco.

La recta final tiene los dos temas más largos, con 8 y 11 minutos cada uno. "The man who would be king" no está mal, pero convierte a "The final frontier" en un disco repetitivo tanta canción larga con el mismo patrón: intro lenta - crescendo - puente - estribillo - solo y a la inversa repetición del proceso. ¿Son malas canciones? No, en general, pero se echa de menos que se rompa el ritmo, que haya contundencia cuando parece que va a haberla. Encuentro demasiados "riffs interruptus", demasiado amago. Y eso no es bueno en un disco de Iron Maiden.

Eso sí, la canción final es una verdadera joya. Para mí el clásico del disco. 11 minutos de gloria metalera maideniana. ¿Causalidad? No, no debe de ser casualidad que el compositor haya sido Steve Harris en solitario. Lo siento por los demás, pero es así. "Where the wild wind blows" es un auténtico muestrario de lo que este grupo es capaz de hacer cuando se lo propone. Es cierto que el esquema repetitivo de todas las canciones se vuelve a dar aquí, pero hay una diferencia abismal, la composición está basada en la trayectoria clásica del grupo, y puedo asegurar que los 11 minutos no se hacen para nada largos.

Un sonido de viento invernal abre una pieza que puede resultar en directo tan emocionante como "Hallowed be thy name". Unas guitarras lentas, con el bajo del jefe dirigiendo la operación, le dejan paso a un Dickinson que abre su garganta en canal para trasladarnos a los mejores momentos de su carrera. Su ritmo monta la melodía musical con un dominio insultante. El tema avanza y sabes que va a explotar, que viene... Y llega más de dos minutos después, sin una velocidad vertigonosa porque no hace falta. Las guitarras suenan heavies, y Nicko cubre las espaldas de sus compañeros sin alharacas, tan efectivo como siempre.



El primer round de estrofas narradas casi más que cantadas los músicos paran. Se dan un respiro y dan paso a la creatividad, siempre con Bruce mandando. La inspiración de Harris, del gran jefe de este negocio, de ese cerebro siempre alerta, da el visto bueno a una sucesión de solos cortos cuando la canción se nos escapa de las manos. Hemos pasado el ecuador y uno sigue boquiabierto. Acaban los solos y vienen de nuevo, desafiantes, Harris y Dickinson para recordarnos que en el corazón aún tienen ese poso maideniano único, capaz de estremecer. De repente, todo pasa y vuelve el viento para que se acabe. Y yo pregunto, ¿Por qué no lo hacéis más a menudo? Sólo deseo que descarguen esta brillante canción y que me estremezca tanto como ahora que la vuelvo a tener de fondo.

¿Es un mal disco? No creo que se pueda plantear en estos términos, sólo sé que no era lo que esperábamos ni lo que queríamos y, realmente, no sé si culpar a Bruce, a Harris o a los demás, pero pueden, y deben antes de retirarse hacer otra cosa, satisfacernos. "Brave new world" se acercó mucho a eso, pero desde entonces han pasado muchos años.

7 comentarios:

Juan dijo...

Totalmente de acuerdo con la crítica, tu lo has dicho: ".. muchos queremos otra cosa, con más carácter, con mayor identidad clásica, más rápido, más cañero. Más Maiden, en definitiva". Yo soy uno de ellos.

Diego dijo...

Lo primero de todo, me gustaría agradecerte la "molestia" por hacer una crítica tan larga y elaborada.
Pero creo que te estás extralimitando un poco al asegurar que estos últimos discos no son lo que los fans quieren. Además si nos fijamos en las ventas el disco ha funcionado bastante bien, lo cual no cuadra demasiado con tu afirmación.
Si, Maiden ha cambiado y que? A mi me encantan los nuevos Maiden. Además pienso que es algo necesario, para no convertirse en una parodia de si mismos. En mi opinión sus 4 últimos discos son una joya (quizá A matter of life and death un poco menos) al nivel de los grandes discos de los ’80.
Un Saludo!

Dani Metalbitacora dijo...

Aupa Juan,

una vez más, estamos de acuerdo. ¿Te acercarás a Sonic Syndicate el próximo día 10? Lo último que han hecho me parece muy flojo, pero quiero verles en directo.

Hola Diego,

ya digo al principio que el hecho de que haya sido número 1 en más de 20 países quiere decir algo. Pero no creo que sea sinónimo necesariamente de calidad. Es, simplemente, indicativo de que Maiden están pasando una de las mejores épocas de su carrera (Somewhere back in time + Película + gita previa al Final Frontier...).

Me parece muy importante, y así lo destaco, que hagan el disco que ellos quieren, porque significa que están vivos, y que siguen dando toda su pasión a la música y a los fans. Si son un grupo tan especial es porque lo dan todo en cada cosa que hacen, pero insisto en que puede haber un desajuste entre lo que ofrecen musicalmente ahora y lo que muchos demandamos.

Aún así, gracias por dejar tu opinión.

Juan dijo...

kaixo Dani.
Este Domingo en el Antzoki de Bilbo hay un concierto muy interesante, Annihilator, puro Heavy/Thrash.Con uno de los mejores guitarristas en la escena metálica Jeff Waters. Al concierto de Sonic de momento no se lo que voy hacer, si me animo te doy un toque.
En cuanto al disco de Maiden, me gustaría añadir que veo una gran diferencia en las críticas de los periodistas especializados,alabando el disco y los fans de Maiden de toda la vida,que no les convence este rumbo que están tomando.

Carlos dijo...

A veces es muy difícil opinar de un disco de Maiden, porque no sabemos si nos guiamos por el disco en sí o por lo que significa esta banda para el metal (y para cada uno de nosotros personalmente).
A mi me parece que sigue por los derroteros del anterior. Las intros puede que aburran a veces un poco (eso de que prácticamente todas las canciones tengan su intro se puede hacer un poco pesado) y en directo ralentizan el ritmo, son parones que a veces "cortan" un poco el rollo. Las canciones en sí no me parecen malas, hay alguna que me parece muy buena (la primera y la última, sobre todo), pero tambien alguna de relleno.
Si hicieran un de disco "como los de antes", tal vez la gente lo compararía con los clásicos y casi seguro que saldría perdiendo. A mi no me desagrada el nuevo rumbo que toman, aunque quién sabe por dónde tirarán en el próximo disco :-)
De todas formas, buena crítica la tuya.
Saludos.

Dani Metalbitacora dijo...

Hola Carlos,

buena apreciación la tuya. Si el disco durase 10 ó 12 minutos menos quizás la nota subiría un par de puntos, pero todo del tirón se hace muy espeso.

Juan, lo del domingo ya lo tenía en mente, pero recuerda que los lunes tengo maratón radiotele y no me conviene excederme. Eso sí, sábado 20, en Bilborrok, Angeluuuus!

Juan dijo...

Me lo imaginaba. A los Agelus no me los pierdo.Vaya discazo que se han sacado.Tengo ganas de verlos en directo.Un abrazo.