domingo, 17 de noviembre de 2013

De vuelta

Saludos amigos y amigas,
llevo unos largos meses de inactividad en este blog que algunos seguisteis durante algún tiempo, lo sé. Lo primero, y casi lo único, disculpas por no haber dado explicaciones, aunque no había mucho que decir. Simplemente perdí las ganas y me quedé sin cosas que decir. Pero creo que eso ha pasado. Al menos, por ahora. Considero que el Heavy Metal está pasando un gran momento, y me apetece dejar escritas algunas reflexiones. Así que antes de nada, perdonad que haya ignorado vuestros comentarios o las peticiones de reseña de vuestros discos o conciertos. No puedo prometer que no vaya a pasar de nuevo, pero sí que intentaré que no ocurra.
¿Gran momento en el Metal, he dicho? Sí, aunque algunos lo dudéis. Hay razones para hacerlo, al menos en España. La crisis económica ha empapado todas las capas de la sociedad y también a la cultura, a la música y por tanto al Metal. Sellos, promotoras, salas de conciertos, pubs, baretos y hasta grupos lo han dejado ante la falta de ingresos y, lo que es peor, de expectativas y esperanzas. ¿De dónde me saco lo del gran momento? La realidad es que de negatividad podría poner decenas de ejemplos que confirmarían el desastre en que nos hemos instalado, pero hay que ver lo que sucede fuera de aquí. Y fuera hay mucho, y bueno.
En mi propia ciudad, Bilbao, la queja es constante: la programación musical de las instituciones, sobre todo del ayuntamiento, es rácana con el Rock, acaba de cerrar la sala Rock Star Barakaldo, que nos dejará fuera del circuito de las grandes giras al que habíamos entrado con las eternas Madrid y Barcelona, las bandas locales se quejan de que apenas nadie acude a sus conciertos y los dedos acusadores apuntan a intermediarios y negociantes varios que se llevan lo poco que se puede sacar de un género musical que, a pesar de su indudable penetración social, sigue siendo visto como minoritario y, a veces, hasta marginal.
Insisto, aquí las cosas están mal. De acuerdo. Pero el Heavy Metal está en ebullición en todo el mundo. Es innegable. Es imparable. Supongo que quienes os toméis la molestia de leer esto pasareis de los 30 años. ¿Cuando descubristeis este estilo, imaginabais que una de vuestras bandas estaría llenando los cines con una película en 3D? Sinceramente, no. Hoy eso sucede: Metallica arrasa en prestigiosas salas de todo el planeta con esa “Through the never” que nadie era capaz de imaginar cuando hace 25 años decidieron grabar su primer vídeo-clip ("One"), en un ejercicio de traición para muchos entonces. 
El Heavy Metal es un movimiento inexpugnable porque 40 años después las leyendas Black Sabbath han colocado su último disco “13” en lo más alto de las listas, otra vez. En algunos casos, conquistando puestos a los que nunca habían llegado. ¿Os imaginabais algo así la primera vez que escuchasteis “Paranoid”? Ni de broma. Los virtuosos de lo extremo Carcass regresan y lo hacen con otra obra maestra. Korn, que reinventaron el estilo en el decenio de los 90, tienen nuevo disco y en él rayan a grandísima altura.
El Presidente de Uruguay, el gran Pepe Mujica, va a construir viviendas sociales con el dinero que saque de la subasta de una guitarra de Aerosmith, una poderosa televisión como La Sexta escoge la música de AC/DC como promoción para esta nueva temporada, grandes cadenas multinacionales de ropa como H&M venden camisetas de grupos icónicos, y la última tendencia en ropa femenina y complementos son las calaveras y las tachuelas. Es la socialización del Metal. Definitivamente ha salido del gueto. Quizás debemos amoldarnos a ello, comprender que esto ya es otra cosa y hasta reciclarnos. Pero se ha conquistado la pervivencia de la música.
Me diréis que son ejemplos banales y puede que sea cierto, en parte. Os créeis que no hay regeneración, pero eso tampoco es exactamente así. Vale, se están acabando Judas Priest, Scorpions, Motorhead, Iron Maiden, Kiss y otros, y pensáis no hay relevo. Pero sí lo hay. Slipknot, Machine Head, Volbeat, Sabaton, Lamb of God, Avenged sevenfold y otros llenan recintos incluso de mayor aforo que algunos de los anteriores. ¿No han alcanzado el estatus de leyendas? Quizás no para vosotros, pero otra generación viene detrás y no piensa igual. Y tampoco son menos que vosotros. Hay que abolir el clasismo en el Metal.
Asisto a festivales en los que la pasión es extrema. Wacken vende 70.000 entradas en dos días. Veo en Youtube documentales de países musulmanes en los que muchos jóvenes se expresan a través del Metal, algo que no sabían ni que existía hace diez años. Observo conciertos en América Latina y la explosión de adrenalina que se da entre el público. Es un movimiento planetario, arrasador. Su esencia está más viva que nunca. A lo mejor somos nosotros los que estamos en declive. Sí, tú, que no aplaudes ni un tema en los conciertos a los que vas. Ni te molestas en mover el cuello. Tú, que menosprecias a las nuevas bandas sólo porque a sus conciertos van quinceañeros, como si nunca hubieras tenido esa edad.
El Metal está vivo a pesar de que aquí padezca un bache, y mí aún me quedan ganas de vivirlo. Así que vuelve Metalbitacora.

PD: Ya veremos por cuánto tiempo...

10 comentarios:

La chica de los jazmines metalicos \m/ dijo...

Muy buenas!!^^
Me ha encantado tu entrada!
Totalmente de acuerdo contigo, excepto en una cosa , no tengo mas de treinta jajaja, de hecho no tengo ni 25!!! Pero vamos, comprendo lo que escribes y me ha gustado mucho, asi que te animo a que sigas con ello porque me ha parecido muy interesante lo que has dejado aqui plasmado!!

Un saludo desde el norte!

Sonia

Dani Metalbitacora dijo...

Caray Sonia, qué rápida! Aún no he encontrado la plantilla del blog (he olvidado dónde estaba) para quitarle ese negro de fondo que no sé por qué sale, y ya te lo has leído.

Oye, pues encantado.

Abrazos a montones!

Anónimo dijo...

Totalmente identificada en tu reflexión, pero para mal ya que soy de esa peña que, seguramente, quedó anclada en el metal de su tiempo.
Cierto es que me da cierta pereza escuchar a bandas nuevas ( y no tan nuevas) pero que no son las míticas de mi tiempo aunque, he de decir, que las veces en las que lo he hecho he sentido que no me aportaban nada que me atrajera más que lo que me gusta de siempre.
Pero si, hay que ser realista, lo que para mí son los " grandes" del metal son también los " viejos" de esta historia y ,aunque sólo sea por edad, tendrán que ir desapareciendo.
Si queremos que este tipo de música persista debemos abrir los oídos a los nuevos y futuros grupos míticos, no hay otra.
Buen artículo que invita a pensar y a hacernos sentir, a algunos,que también nos hacemos viejos en esto de la música.
Sigues sin releer lo escrito. ;)

maren visualming dijo...

Creo que tienes toda la razón. Hay mucho de "yo no gasto de eso que se ha vuelto comercial", pero de ahí a lo realmente auténtico del Metal y de los que lo vivimos como esencia, identidad,soporte... de nuestro día a día es que nos acompaña dentro, que nos pone los pelos de punta en un concierto, nos hace sentir mariposas en el estómago y nos hace seguir adelante. Como Sonia, soy joven, recién cumplidos los 25. Llevo de conciertos desde los 13, de conciertos heavys, mi madre dice que cantaba villancicos intentando hacer lo que llamamos gutural cuando era muy pequeña, mi padre que cuanto más heavy era la música en fiestas más me movía. Siempre he sido muy fan de los clásicos, pero sin duda, el presente está siendo una maravilla, con grupos de estilos diversos y una calidad impresionante. Deberíamos dejar de encasillarlo todo tanto y vivirlo como algo nuestro sin dejar que esa socialización (que no lo habría podido explicar mejor)menosprecie el panorama actual. Quizá no podamos encasillarlo todo tanto como antes, pero podemos disfrutarlo con mucha más accesibilidad y opciones. Aunque esto último se pueda poner muy en duda por la situación económica (pero los medios nos acercan aunque los conciertos se alejen por falta de dinero).

Anónimo dijo...

Siempre tan correcto.
Saludos

Javier Patino Aparicio dijo...

Me he llevado una alegría al saber que retomabas la actividad de este blog. Entiendo perfectamente los momentos de apatía, nos pasa a todos, pero hay que aprovechar los momentos de inspiración y ganas para seguir avanzando, y más en una historia con poco apoyo y consideración por parte de los medios digamos mayoritarios. Esto lo tenemos que apoyar los que creemos en ello, y aunque parezca poca cosa, cada blog, cada opinión, cada revista que se compra, cada programa de radio que se dedica a ello, contribuye a que esto se mantenga y crezca. Gota a gota se llena la bota ! Animo y adelante. ¡ METAL UP YOUR ASS !

BilbaoIsRock dijo...

Aupa Dani! La verdad es que te veo muy optimista :P Evidentemente hay relevo pero no es ni de lejos de la magnitud de los grupos de los ochenta hacia atrás. De hecho no veo a ningún grupo de hard rock de los noventa en adelante realizando una gira de estadios. Me temo que esos tiempos ya pasaron :(

Dani Metalbitacora dijo...

Hay una cosa que mola de los comentarios (aquí y en las redes sociales): muchos de los que leéis no llegáis a los 30. Rectifico mi prejuicio y añado otra razón más para argumentar que hay relevo.

Anónima: releído y corregido (creo) jaja

Maren, ahí te quiero ver, con esas ganas.

Javier y Anónimo, esk asko!

Bilbao Is Rock: a ver, es posible, pero tampoco mitifiquemos. Las bandas de antes tampoco llenaban estadios tan fácilmente. No todo era orégano. Aquí el Metal en ocasiones ha llenado pabellones y plazas de toros, pero no estadios. Estadios se llenan en Chile, Brasil o Argentina, y lo hacen sólo los elegidos. Aquí lo pueden hacer grupos transversales, digamos de Hard Rock para todos, tipo AC/DC o Bon Jovi, quizás Metallica en un momento óptimo, y poco más.

Y las grandes citas de antes eran también giras de varios grupos: Maiden+Helloween+Pantera y carteles así.

Yo lo que creo es que quizás ahora falte "devoción": que la gente coree las letras y se entregue como hacíamos antes. Pero Slipknot llena más que Scorpions o Kiss y mírate el vídeo de A7X en el Rock in Rio este año, eso es bendita locura.

¿Que las nuevas bandas no tienen la magia que tenían antes? Estoy de acuerdo, no cuentan con la simbología magnética de los 80 (Eddie, el logo viejo de Metallica, etc) ni personajes tan carismáticos (Ozzy, Dio, Lemmy...) pero, no nos engañemos, los heavies ya no asustamos a las viejas. Ahí nos han ganado los raperos! Jajaja

Casi me casco la segunda parte,
Salud!

maren visualming dijo...

Bilbao Is Rock, no quiero que se me malinterprete, pero uno de los prejuicios que tenemos ahora es ese, el de creer que los grupos deben llegar a la "cima" (y entendemos la cima un Motorhead,Scorpions, Led Zeppelin...)pero a esto quiero añadirle que, si no damos oportunidad a lo que sale nuevo, jamás llegarán a eso, y formulo una pregunta, ¿ por qué es esa la cima? Antes había menos opciones tanto de grupos como de oportunidades para verlos, llevan muchísimo más tiempo tocando por lo que es probable que tengan un público que les ha seguido y nuevas generaciones que les siguen por mito, calidad y porque es el comienzo de lo que escuchen hoy en día. Muchos llenan estadios porque se siguen anunciando con giras de despedida costanetemente. Así que opino como Dani, no deberíamos Mitificar tanto. Y ¿faltan líderes carismáticos? Puede que sí, pero dales 5-10 años a grupos como Airbourne, Volbeat o incluso los grandes Alter Bridge que acabo de verles en directo y son muy dignos, y llenazo en la Riviera de Madrid. La escena a cambiado pero calidad hay, y mucha, en bandas poco conocidas y otras que gozan de la suerte de ser más populares.

Lo que dice Dani es verdad, ya no damos miedo ;).

Esto seguirá adelante si nosotros hacemos que siga.

Anónimo dijo...

Aupa Dani, mi vision de la situacion es, que el heavy metal esta muy fragmentado en diversas tendencias, los grandes festivales venden por que cada metalhead tiene sus grupos de referencia y tambien puede ver otros grupos por los que no pagaria una entrada en una sala. Solo llenan estadios los que todos conocemos. Veo con preocupacion que muchos grupos se limitan a tocar en Madrid y Barcelona y pasan del norte, quizas con razon, Sabaton en Totem 300 personas, Hypocrisy en Bilbo 200 etc.... en fin, los que van a un concierto de ACDC son fans del metal o van por que ``es un gran espectaculo´´ ,
Ongi etorri berriro da gusto leerte de nuevo
Iñaki - Donostia