martes, 28 de julio de 2009

Los diez momentos metaleros del año

Durante estos días en los que estoy disfrutando de las benditas vacaciones (de ahí el poco movimiento del blog), he tenido tiempo de hacer algún pequeño balance de lo que llevamos de 2009, y he pensado en hacer una pequeña clasificación de los diez mejores momentos que he pasado junto al Heavy Metal. Han venido por estos lares algunas de las giras más esperadas, y se han publicado varias novedades que quedarán en la memoria durante mucho tiempo. Como todo aquí, es muy personal, pero se aceptan sugerencias.

1- Iron Maiden. Flight 666. The film: la factoría audiovisual Banger Productions de Sam Dunn y Scot McFyden nos agasajó con una sensacional pieza para conocer mejor a los Maiden y tener para siempre un trocito de su gira más fastuosa. Quienes no la pudimos vivir in situ hemos tenido un pequeño consuelo. De nuevo, el grupo más grande del mundo nos emociona al máximo. Ya la he visto tres veces


2- Journey y Arnel Pineda: las leyendas del AOR reaparecieron este verano en Europa como una de las apuestas de los festivales más prestigiosos, en medio de la desconfianza generalizada, pero gracias al gran trabajo de su nuevo vocalista, el filipino Arnel Pineda, y a su derroche de poderío sobre las tablas, Journey se han afianzado como grupo y han sumado cientos de nuevos fans. Gentes que, como yo, no daban un duro por ellos, ahora redescubren su música. Su concierto en el Kobetasonik (al igual que en el Download o en el Sweden, según he leído), se recordará durante mucho tiempo.


3- AC/DC: en medio de rumores sobre si será la última gira, y con las ganas que teníamos de ellos quienes nunca les habíamos visto, o quienes llevaban ocho años sin hacerlo, los australianos nos agasajaron con cinco descargas fabulosas en las que miles de personas nos sentimos felices durante dos horitas. Es de lo que todos deberíamos probar una vez en la vida.


4- "Metallica is with you... Are you with Metallica?" suele preguntarle al público el gran James Hetfield, pues creo que se puede asegurar con sinceridad que sí, que estamos con ellos y que lo vamos a estar para siempre. Quizás nunca más vaya a ser su mejor momento, pero qué madurez más brillante están teniendo gracias a Robertito Trujillo y a "Death magnetic". Gozamos en el Sonisphere y en Madrid y queremos volver a hacerlo.


5- Guitar Hero Metallica: por fin un videojuego para metaleros; la adrenalina hecha plástico y dibujo animado; sentirse como ellos; poder imaginar que estás con ellos allí arriba: saborear tú mismo las notas que te sabes de memoria y, sobre todo, entretenerse con la música que uno ama. El Guitar Hero de Metallica abre un horizonte nuevo para la música y el ocio. Pruébalo, quizás te anime a comprarte una guitarra de verdad.


6- El Heavy más viejo del mundo. En enero, gracias a un reportaje de la BBC conocimos al metalhead más longevo del mundo: se llama Owen Brown, tiene 82 años y es lo más enrollado que he visto en mucho tiempo.


7- La oferta de festivales sigue creciendo: contra lo que afirman los más testarudos en los foros de Internet (cómo engañan los foros, algunos sólo son mayoría en ellos gracias al anonimato), que hayamos tenidos dos festivales potentes como el Kobetasonik y el Metalway en las mismas fechas no es un problema, sino una bendición. No sé por qué hay quien se empeña en poner a parir a los promotores porque aumenten la oferta si es lo que todos deseábamos hasta ahora. Cuantos más conciertos, grupos y festivales, se supone que debería ser mejor, no? Pues parece que para algunos no. Vivir para criticar. Kobetasonik, Sonisphere, Metalway, Alternavigo, Lorca Rock... Y que siga!

8- Bruce Dickinson lee un email mío: el cantante de Iron Maiden tiene un programa de radio en la BBC de mucha repercusión en la escena metalera. Se me ocurrió escribirle un email y resulta que varias semanas después lo leyó en antena. Fue todo un subidón.

9- La vuelta de Hamlet: sensacional y trallero nuevo disco de los madrileños.


10- Que aún quedan vacaciones y meses por delante para disfrutar de más Metal!

martes, 21 de julio de 2009

Anthrax echa a Dan Nelson y vuelve John Bush

En los últimos días era un rumor creciente: el nuevo vocalista de Anthrax, Dan Nelson, tenía problemas con el resto del grupo y se avecinaban decisiones dolorosas. Las primeras habían sido suspender varios conciertos de la gira europea, el último uno programado en Oslo, y hoy han comunicado que Dan Nelson ya no forma parte de la banda. Se veía venir.

El próximo 1 de agosto, en el festival Sonisphere Knebworth, Inglaterra, actuarán con su viejo amigo John Bush. Parece, no obstante, que la publicación del nuevo disco seguirá el camino previsto. "Worship Music", saldrá el 23 de octubre via Nuclear Blast Records. Bush no parece que vaya a ser el frontman permanente de un grupo que sigue resistiendo a cambios constantes de estructura. Según afirman, están buscando sustituto.

Realmente, creo que muchos de los que habían conocido al nuevo ex cantante se alegrarán de la noticia. Uno de los comentarios más repetidos durante el Kobetasonik es que los fans echaban de menos a Bush, aunque a mí no me desagradó Nelson, la verdad. Os dejo dos ejemplos.


Indians



New song

lunes, 20 de julio de 2009

Crítica de "The art of war" de Sabaton 8'5/10


Sabaton es una singular y sensacional banda sueca que practica una especie de Metal powerizado cuya identidad principal viene dada por los motivos de sus letras, casi siempre centradas en leyendas bélicas del siglo XX. Les conocí con motivo de su gira con Hammerfall durante febrero y marzo de este año, y lo cierto es que aún me pregunto por qué no han alcanzado mayores cotas de éxito. Son enérgicos, originales y transmiten muy buenas sensaciones en escena, liderados por un cantante con mucho empaque y unos instrumentistas que no paran de sonreír y que, sin ser unos superclase, cumplen con mucho talento sus respectivos cometidos.

A principios de año, Sabaton pusieron en circulación este "The art of war", que se consolida con el paso del tiempo como su trabajo cumbre hasta la fecha, aunque deja resquicios para que el grupo siga creciendo, sobre todo porque se les ve ambiciosos. El Cd, el quinto de su trayectoria, se abre con la intro "Sun tzu days" para abrir paso a la rápida y épica "Ghost division", el primer envite bélico. Le sigue "The art of war", un tema de ritmo más lento, pesado incluso, donde se puede degustar el gran poderío que los trabajados coros de Sabaton otorgan a casi todos sus temas.

Quizás el mayor hit del trabajo sea "40:1", tema basado en la batalla de Wizna, en Polonia, que tuvo lugar en 1939, y en la cual el capitán Raginis y sus valientes 720 soldados defendieron Wizna de los nazis (por eso está subtitulado en polaco).



Durante todo el trabajo se intercalan piezas rápidas y rabiosas con otras más melódicas y de riffs largos, como es el caso de la siguiente, "Unbreakable" que, sin embargo, encara su recta final con un acelerón que os hará mover el cuello. En esta parte rápida es posible que las guitarras os recuerden a Maiden por momentos. Yo necesité muchos menos temas para engancharme a Sabaton, que han estado varias veces nominados a los Grammy suecos, pero que siempre han visto pasar los galardones por delante al haber otras bandas nominadas de mayor caché, como In Flames.

Otro de los momentos álgidos de "The art of war" es "Cliffs of Gallipoli". Una especie de medio tiempo con coros brillantes y orquestación de fondo durante el solo de guitarra que funciona muy bien en directo. Trata sobre la victoria de los otomanos sobre rusos, franceses e ingleses en 1915.



Durante todo el Cd, una voz suele realizar intros a las canciones. Se trata de una voz femenina que realoiza descripciones y da consejos sobre el campo de batalla, como si estuviéramos en un vídeo-juego. De hecho, la música dde Sabaton es ideal para amenizar juegos de consola.

"Talvisota" es otra canción rápida y energética, que vuelve a encontrar su contrapeso en "Panzerkampf". El grupo ha sufrido algunos ataques por los motivos de sus letras: para los fachas son comunistas y para los analfabetos son nazis. Ellos, simplemente, han léido y se documentan sobre episodios concretos de la I y la II Guerra Mundial para luego plasmarlos en sus canciones. "Union "Slopes of St. Benedict)" vuelve a ser otra canción de sensacional factura, con unas guitarras de riffs punzantes, y un buen solo central.

No he hecho mención a otro de los elementos claves en la música de Sabaton, como son los teclados: tanto en los momentos en que son protagonistas las teclas como cuando sólo aportan empaque general al tema, se convierten en una parte clave para comprender el concpeto musical de este grupo, que os costará etiquetar: ¿Metal, Power, Heavy a secas? No es sencillo.

El disco se cierra con "The price of a mile", "Firestorm" y la outro "A secret". "The art of war" es un disco muy apetecible para quienes lleven tiempo sin escuchar nada interesante dentro del heavy convencional. os devolverán la esperanza y no os los perdáis en directo.

También os recomiendo un paseo por su web, muy ágil y completa.

viernes, 17 de julio de 2009

Vídeos de Metallica en Barcelona (Sonisphere) y en Madrid

Sad but true. Parc del Forum, Barcelona, 11 de julio de 2009


Metallica ensayando en Barcelona antes del Sonisphere (Phamtom lord)



Metallica en Madrid (Palacio de los Deportes), 13 de julio. Turn the page


Metallica en Madrid, encuentro con fans

jueves, 16 de julio de 2009

Crónica del concierto de Metallica en Madrid el martes 14 de julio










Cristina y Rubén nos envían esta crónica con fotos del concierto de Metallica en Madrid, en su segunda noche en el Palacio de los Deportes. Una vez más, sensacionales.

Luzco con orgullo las “heridas de guerra” que me provocó el concierto de anoche: moratones, afonía, dolor cervical... Simples daños colaterales, resultado de haber incorporado la palabra “pogo” a mi vocabulario. Hasta que se vayan borrando, me recordarán durante algunos días las increíbles experiencias que viví en el Palacio de los Deportes de Madrid. Pero lo que no se borrará será la huella que Metallica, de quienes ya me siento parte, han dejado en mi corazón.

“The strong family of Metallica”. Así definió Hetfield al público que rodeaba el espectacular escenario central sobre el que, antes que ellos, descargaron con rudeza Mastodon y Lamb of God.

No me extiendo en los detalles obvios: 34 grados de temperatura, colas kilométricas en los aledaños del Palacio de los Deportes, fuertes medidas de seguridad, melenas al viento, predominio del color negro, teloneros de lujo y katxis a 10 euros. El concierto de Metallica, previsto para las nueve, comenzó con unos veinte minutos de retraso. Para entonces, ya habíamos flipado con el montaje que teníamos frente a nosotros. El enorme escenario central y los sets de iluminación con forma de ataúd sobre él prometían. Las pruebas de sonido, también. “¡Cómo suena esa batería!”, “¡Qué limpia suena esa guitarra!”. Éramos un manojo de nervios. Y todavía no habían salido nuestros hombres.

Pero cuando lo hicieron, con todas las luces apagadas, los gritos y aplausos de las 20.000 almas allí congregadas ahogaban los acordes de “The ecstasy of gold”, ya imprescindible para sus aperturas. A continuación, ya posicionados, descargaron “That was just your life” al tiempo que inundaron el pabellón con unos electrizantes rayos de luces de colores. Sin dar tregua a asimilarlo, le pegan a “Broken, beat and scarred”, haciendo creíble lo increíble: sonaban más y mejor que en el disco.

The four horsemen” y “The memory remains” fueron las siguientes. Un comienzo atípico pero absolutamente enérgico. Habían tocado sólo cuatro canciones, no acababa más que de empezar, pero había pasado ya más de media hora y llegaba el momento de bajar el pistón. Cuando empezaron a sonar los efectos bélicos que preceden a “One”, resulta que lo que vino después fue “Fade to Black”, para delirio de todo el personal.

Tras esto, un inspirado, emocionado y sonriente Hetfield se dirigió al público para decirnos que somos de su familia, y entonces nos preguntó si queríamos más. Por supuesto que sí, y nos lo dieron. Porque “Sad but true” sonó brutal. Yo seguía en pleno éxtasis cuando escuché el comienzo de “No leaf clover”, y sin creerme lo que estaba viviendo, me dejé arrastrar por la marea y en este punto del concierto ya me encontraba a apenas ocho metros del escenario. Viendo de cerca a la mejor banda del mundo.

Uno de los momentos que más mágicos me parecieron fue el solo de “The day that never comes”, que ejecutaron con una insólita precisión y en la que el trabajo de Hammet fue soberbio. El otro momento llegó con “Nothing else matters”. Sin ser mi favorita, mirar alrededor mientras Hetfield la entonaba era como estar mirando al cielo: allá, en las gradas, todo el mundo estaba en pie, para captar el momento, y las lucecitas de los móviles parecían estrellas. Fue muy emocionante.

Cayeron muchas esperadas, como “Master of puppets” o “Enter Sandman”; otras no tanto, como “Hit the lights”, y unas cuantas del nuevo disco, incluida la demoledora “The end of the line”, que sonó, cómo definirlo, muy “gorda”. Todas ellas mantuvieron al personal dándolo de todo de principio a fin. Igual que los propios componentes de la banda, que dieron el que, a mi juicio, ha sido el mejor concierto de los cuatro que he visto de Metallica. El sonido fue excelente; las interpretaciones, clavadas, los músicos muy entregados. Ulrich está en plena forma, y qué decir del incombustible Trujillo, del elegante Hammet y del delicioso Hetfield, que estuvo afinadísimo.

La parte final fue apoteósica. A la ya mencionada “Enter Sandman” se sumó “Seek and destroy”, con lanzamiento de balones gigantes incluido, por supuesto de color negro, y las luces encendidas iluminándonos al público, porque todos éramos Metallica en el Palacio de los Deportes.

Y cuando todo había terminado, daba la impresión de que Lars, Kirk, Roberto y James sentían que no tenían gestos suficientes para expresar su agradecimiento por la gran noche que habían pasado junto a “The strong family of Metallica”. No querían irse de allí. Tampoco había púas para todos, pero una de las cientos que lanzó Trujillo vino a parar a mis pies. La enmarcaré junto con la camiseta que ayer sudé viendo a la banda de Metal más grande de la historia.

miércoles, 15 de julio de 2009

Lars Ulrich pide ayuda


Lars Ulrich ha perdido un colgante en Madrid y solicita ayuda para encontrarlo, ya que se trata de un objeto de gran valor para él.

Lo podemos leer en Metallica.com: "Una hora antes del concierto del martes 14 de julio, Lars salió a correr por la calle Jorge Juan. Aproximadamente a 300 metros del edificio, en la esquina con la calle Jorge Juan con Ferrán González, enfrente de la tienda Cinderella Novias, ha perdido un colgante con una cruz negra. Este colgante es muy especial para Lars porque fue un regalo. Para quien lo encuentre habrá una recompensa y no se harán preguntas. Por favor, enviad un email a webmaster@metclub.com".

Por otra parte, tras sus dos exitosos conciertos en Madrid, Metallica acaba de informar que la descarga del audio de los mismos se retrasa, al menos, hasta el día 16, dado que las conexiones a Internet en España no son los suficientemente rápidas para subir el material a la web. Así que seguiremos esperando...

Este fue el set list de su concierto del día 14 en el Palacio de los Deportes

That Was Just Your Life
The End Of The Line
The Four Horsemen
The Memory Remains
Fade To Black
Broken, Beat And Scarred
My Apocalypse
Sad But True
No Leaf Clover
The Judas Kiss
The Day That Never Comes
Master Of Puppets
Damage, Inc.
Nothing Else Matters
Enter Sandman
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Too Late Too Late
Hit The Lights
Seek and Destroy