miércoles, 19 de noviembre de 2008

Crítica de In Flames: "A sense of purpose" 8'5/10


Tenía muchas ganas de escribir sobre este disco, aunque no lograba encontrar el momento en los últimos días. Diré de partida que no pretendo abrir una discusión con los fans de la primera etapa del grupo sueco, seguramente más amantes de un Metal más extremo y puro que el que practican ahora, pero mi primera afirmación es clara aunque les duela: In flames han alcanzado unas cotas de brillantez y frescura muy elevadas. "A sense of purpose" es la mejor prueba de ello aunque muchos no lo vayan a considerar su mejor trabjo hasta la fecha. Pero el status de gran banda que los suecos han logrado no hubiera sido posible sin la inevitable evolución sonora que han experimentado.

Este nuevo disco me ha enganchado desde la primera escucha. Ya sé que es de principios de año, y que la crítica llega algo tarde -de hecho han pasado incluso de gira- pero no me canso de sus riffs. Para los pocos que aún no los conozcan In flames se sitúan en unas coordenadas de metal actual, quizás Metalcore con restos muy escasos de sus escarceos con el Death más melódico, pero buscando ya una variedad de matices en su música que hace imposible encasillarles en un único estilo musical. Se basan en dos componentes fundamentalmente, el guitarrista Jesper Stormblad, que arranca a sus cuerdas un sonido muy singular, y el cantante Anders Friden, el Brian Johnson del Metal extremo. El álbum más sonado de su primera etapa fue "The jester race" (1995), mientras que en sus últimos tres trabajos han perfilado el sonido que antes he tratado de describir brevemente.

Este último disco se abre con el que ha sido el primer single, "The mirror's truth", una canción que refleja cuán atados estamos a nuestras vidas urbanas y rutinarias, sin posibilidad de romper las cadenas que nos unen al trabajo y el ritmo de vida estresante. Sólo por el riff punzante del principio y el estribillo gritado a pleno pulmón merece la pena el disco


Pero por suerte esto no se acaba aquí y de las doce canciones del Cd hasta seis merecerían ser escuchadas en directo, porque las dos siguientes, "Disconnected" y "Sleepless again" son verdaderos temazos. Me ha sorprendido, sin embargo, que el segundo vídeo seleccionado haya sido el de "Alias", una de las canciones, en mi opinión, más mediocres del trabajo. Ni es la más rápida ni la más lenta, ni es la más pegadiza ni tampoco la más original, aún así mantiene la media


El resto de los temas siguen deslizándose por la misma pendiente: riffs agudos y cortantes, ritmos rápidos sostenidos por la batería, estribillos efectistas y ese timbre de voz tan peculiar que obliga a prestarle atención a la canción (con algún añadido de sintetizador que en ningún caso se llega a percibir como excesivo). Fijaos sino, en "Delight and angers", "Sober and irrelevant" o la estupenda "March to the shore" que pone una gran guinda a este "A sense of purpose" que, por desgracia, no he podido disfrutar en directo. Confiemos en su aparición en festivales veraniegos. No te arrepentirás si lo pillas. Los más devotos pueden conseguir la edición con DVD, que siempre se agradece.

También quisiera mencionar el nivel letrístico del disco, que también demuestra la mayoría de edad del grupo. No son temas facilones, sino que se trata de asuntos cotidianos y pegados a la realidad.

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