martes, 26 de mayo de 2009

Crítica de "Iron maiden. Flight 666. The film" 9'8/10



Voy a reconocerlo sin complejos: me he emocionado al máximo al ver esta película. Me he sentido absolutamente identificado con el chico colombiano que llora como una magdalena al final del show de Bogotá tras haber cogido una de las baquetas de Nicko, y da gracias a Dios por haber visto al grupo más grande del mundo. Porque habrá otros que hayan vendido más discos, saldrán más en la televisión o incluso tendrán más seguidores, pero ningún grupo de este planeta, repito ninguno, hace las cosas que hace Iron Maiden por sus fans. Nadie siente el respeto que estos tíos profesan hacia sus seguidores. Por eso son los más queridos. Por eso todos los heavies del mundo querrían ser amigos de estos músicos. Simplemente, porque son buena gente.




Olvidaos de los documentales hechos a mayor gloria de las estrellas. Esta película no es algo realizado para que se luzca el grupo, como en el "Shine a light" de Scorsese sobre los Stones, o incluso "Some kind of monster" de Metallica. Esta es una obra maestra audiovisual acerca de la religión Maiden (tiene hasta un sacerdote en Brasil esta religión!), y en ella conocemos un poco más al grupo, pero sobre todo nos identificamos con la devoción de unos seguidores que lo dan todo por sus ídolos. Aún me emociono escribiendo estas líneas cuando recuerdo a los indios enloquecidos en Mumbay, en la apertura de la gira, o a los chilenos generando un clamor indscriptible durante el concierto de Santiago. Porque Iron Maiden son lo que son gracias, sobre todo, a los seguidores.




Empecé la película derramando alguna lágrima mientras suenan los primeros acordes de "Aces high" porque esta gira me la perdí por culpa de la tormenta que destrozó el escenario del Metalway de Zaragoza en 2008, y aún no he superado la pena. Esa era mi gira y ya se acabó. Y terminé la película igual, viendo imágenes de sudorosos jóvenes bailando "Always look on the bright side of life" con las luces ya encendidas y con una enorme sonrisa dibujada en todos sus rostros. Tampoco es sencillo olvidar la cara de Bruce cuando tiene que parar en medio de un show porque el público no deja de aclamar a la banda, y el cantante se sienta, escucha y parece pensar: "Joder, mira lo que hemos conseguido!".




Si fuera tú, correría a por un film extraordinario, trepidante y, sobre todo, emotivo, porque da de lleno en el centro del sentimiento metalero. "No lo hacen por dinero aunque ganen dinero -dice Rod Smallwood, manager de la banda-, lo hacen porque disfrutan con su vida". Y no queda más remedio que creerle. Ya sabés que esta película retrata la primera parte de la gira "Somewhere back in time" en la que, durante apenas 45 días dan 23 conciertos en los cinco continentes, tras embarcarse en una travesía a bordo de su propio avión, el Ed Force One.




70.000 kilómetros desde Mumbay hasta Toronto filmados por los responsables de Banger Productions, Scot McFyden y Sam Dunn, autores de "Metal: a Headbanger's journey" o "Global metal". Comprobaréis cómo es la familia Maiden, desde el sentido del humor que rodea a los integrantes del grupo, hasta el road-crew que hace posible todo el montaje de tan mastodóntica gira. Os identificaréis con un montón de chicos que corean las canciones de principio a fin y que desvelan, como nos pasó a ti y a mí, cuándo fue la primera vez que escucharon un tema suyo y cómo desde entonces están entregados.


Sí, se me han caído algunas lágrimas viéndola. Porque es como si se metieran en tu salón a contarte su vida. Aparecen fans enloquecidos como Tom Morello (RATM), Kerry King (Slayer), Lars Ulrich (Metallica) Lauren Harris (hija del bajista, porque se lleva a su familia de gira). Se nos muestran jugando al golf o al tenis con el mítico Pat Cash. Y se ve a los seguidores rodear aeropuertos y hoteles sólo para sacarles una foto con el móvil. "A veces los fans se pasan", sentencia Adrian Smith. Pero es que nunca nos cansamos de Maiden. Que duren para siempre.

7 comentarios:

Anónimo dijo...

Cuanta razón tienes. Up the Irons!!

Cris dijo...

Sólo con ver el trailer me he emocionado!

N.Anselmo dijo...

Los únicos que pueden compararse con IM en el aspecto del fan son Manowar, para mí un grupo que organiza un festival y coloca entradas 10 euros sabiendo que va a perder pasta, eso sí es preocuparse por los fans antes que por uno mismo. Pero viendo la película realmente te das cuenta de lo que Maiden significa y representa, muy grande.

txinomandinga dijo...

Hey 1ª vez por akí...muy buena la info sobre los maiden y el videojuego de metallica...te sigo de cerca...un saludo!! heavymetal!!!

Ana Alejandre dijo...

checa ahora mi postura en www.lethedrumspeak. blogspot.com puede que te interese.

¡Saludos!

Anónimo dijo...

...dicen que para gustos hay colores, pero creo que ese fanatismo maiden o de lo que sea, esta fuera de lugar, llámese como se le llame¿adoracion a idolos de carne y hueso?
pues a seguir adorandoles...si sois felices así...
indudablemente bruce y el bateria, tienen bastante carisma y parecen buena gente con cierto don de gentes y puede que los demás seguidores les vean como referencia , pero ver todas sus canciones y temas como lo más es pasarse, "the clairboyant" es emocionante, con buena letra, como otras, es la que mas me gusta pero aún así si la escucho mucho me raya.
Algunos pensamos que como tantas personas con fama, a Maiden se les sobrevalora por encima de lo razomnable o lógico..

Hay mucha frustración en la gente, es un caldo de cultivo peligroso.

Conocí muchos heavis y muchos son problematicos y conflictivos y la gente además los ve mal, cosa q no es justa, pero se ganaron algo de mala fama, pero hay de todo, tampoco se puede generalizar, en fin no opino lo mismo que tú , aunque lo respeto.
No me pesa no ir a un concierto, y desde luego que una cosa es la musica pura y dura y otra muy distinta el circo que se monta la gente "para pasarlo bien", si se vieran casi como religión tienen ya sus fariseos apuntados a la misa del concierto para ser muchos unos/as buitres a la salida como pasa en muchas misas de 12. L a musica no cambia a la gente, pero bueno, alguna ayuda puede que haga...

Dani dijo...

Amigo anónimo,

decir que muchos heavies son problemáticos es lo mismo que decir que muchos banqueros son problemáticos, o que muchos guardias civiles lo son. Se trata de generalizar sin aportar ninguna prueba. Yo conozco a moteros y a amantes de la velocidad en los coches, y a lo mejor algunos tienen mejor fama que los heavies. Las percepciones sociales son, en muchos casos injustas, y en la mayoría absurdas.

¿Es más peligroso un heavi grosero que un banquero corrupto o que un conductor imprudente?

Por lo demás, yo nunca me declararía seguidor de la religión Maiden, ni haría cosas que algunos de los que aparecen en el documental hacen, sin embargo, me rindo ante una banda que genera tanta pasión. Lo hace también Cristiano Ronaldo, y la mayoría lo aprueba.

Yo, personalmente, me quedo con Maiden.

Y no estoy de acuerdo contigo en que la música no cambie a la gente. A mí me ha hecho una persona mejor, te lo aseguro.

Un abrazo