miércoles, 3 de junio de 2009

Nuevo vídeo de Europe "Last look at eden"

Se acaba de estrenar el nuevo vídeo de Europe, correspondiente al primer single de su próximo álbum "Last look at eden". La canción se titula igual.




Además, está disponible en la red el archivo que incluye el concierto que Europe ofrecieron en Santiago de Chile el día 25 de abril, en el cual interpretaron por primera vez un tema de su próximo disco, "Last look at Eden", bajo el título de "Mojito girl".

Podéis acceder al archivo pinchando en este enlace.



Con buen sonido...



Letra:
Hey, she's got an 18 carat soul
She lost her halo long time ago
Yeah, she's about to lose control
She's got weapons of mass potential all set to go

So come on
Will you misbehave
Our love could be the sweetest thing
Our love could be the sweetest
So come on
Let the fun begin
Our love could be the sweetest

Hey, she likes her mojito sweet
Kill what little's left of the modesty
Oh, let's get out of this second verse
Beyond a wink and wave 'till daylight hurts
Yeah

So come on
Will you misbehave
Our love could be the sweetest thing
Our love could be the sweetest
Come on
Will you let me in
Our love could be the sweetest

Could be the sweetest thing now

Come on, John, won't you misbehave now

Come on

Hey
Our love could be the sweetest thing
Our love could be the sweetest
Come on
Will you let me in
Our love could be the sweetest

Yeah, yeah

Come on


Recordad que Europe estarán tocando en el Metalway de Zaragoza el próximo mes de junio. Este es un momento de la grabación del disco.

martes, 2 de junio de 2009

Los grupos del Kobetasonik 2009: Papa Roach

Una de mis grandes esperanzas para el sábado es la actuación de estos americanos, de California, que practican una mezcolanza de Hard Rock y Nu-Metal de gran facilidad para entrar de primeras en el oído del oyente. Conocí a Papa Roach hace algunos años gracias a su disco "Infest", que les catapultó a la fama mundial gracias a su facilidad para componer estrbillos pegadizos y riffs marchosos, aunque en determinados pasajes llevaran la caña hasta volúmenes bien elevados.




"
Last resort" es su gran hit, y ya veis lo que nos espera: brazos tatuados, ritmos numetaleros, peinados modernos alejados de las greñas metaleras y mucho saltito. De la escena en la que se encuadra esta banda, sin duda Papa Roach me parece lo más atractivo. De hecho, llegan a Bilbao de la mano de Mötley Crüe, quienes les han invitado a girar con ellos en su gigante Crue Fest 2.

En cualquier caso, 9 años después de su salto a la fama, el grupo está explorando otros caminos y sonidos. Se han acostumbrado a obtener discos de plantino con sus éxitos, y en su último trabajo han apartado un poco su lado más salvaje para componer canciones más hardrockeras. En marzo de este año publicaron "Metamorphosis", cuyo título no sé si tiene algo que ver con su renovado estilo, pero lo cierto es que canciones como "Hollywood whore" o "Lifeline" siguen siendo muy pegadizas pero menos explosivas



Canciones recomendadas:
"Last Resort", "Between Angels And Insects", "Broken Home" (Disco Infest); "She Loves Me Not" (Lovehatetragedy); "Scars" (Getting away with murder); "Forever", "Time Is Running Out" (The Paramour Sessions); "Hollywood Whore", "Lifeline" (Metamorphosis)

Os añado algo más de material sobre ellos recogido en diversas revistas especializadas, como Kerrang! o la Rock Hard (qué ha pasado con esta revista??)



viernes, 29 de mayo de 2009

Los grupos del Kobetasonik 2009: Dragonforce


Faltan apenas tres semanas para el festival Kobetasonik de Bilbao y me parece procedente iniciar una serie sobre los grupos que van a descargar en el mayor acontecimiento metalero que se da en el País Vasco en todo el año. Salvo catástrofe, asistiré, y espero disfrutar tanto como el año pasado.

A primera vista el cartel de esta edición tiene menos relumbrón que el de la edición anterior, pero cuando se profundiza en él se comprueba que el nivel vuelve a ser alto. Quizás haya unas cuantas bandas que sólo conocemos de oídas, y que ni de lejos pueden hacerles sombra a la mayoría del año pasado, pero auguro que varias estarán entre las más potentes del mundo dentro de muy pocos años.

Una de ellas es Dragonforce. Si bien no han llegado a la elite, a muchos os sonarán porque fueron afortunados al lograr encajar una canción suya en el Guitar Hero III. De hecho es el tema más difícil de interpretar en ese juego tan popular, y os aseguro que os dejará las falanges hechas puré una vez lo completéis con la dichosa guitarra de botoncitos. Se titula "Through the fire and flames" y es absolutamente sensacional.




En una primera aproximación, diré que son una combinación de Stratovarius, Helloween, Sonata Arctica y los primeros Hammerfall aunque, eso sí, con la duración de los temas multiplicada por dos. ¿Puede triunfar un grupo que compone canciones de ocho minutos y mete solos de guitarra de tres a velocidad fernandoalonsiana? Definitivamente, sí.

Hace años se inventó la etiqueta Happy Metal para algunos grupos de Power Metal con temas veloces, voces chillonas y coros épicos, y exactamente les definiría como Power-SuperHappy-Metal porque sus temas transmiten buenas sensanciones y energía a raudales. Yo llevo varias semanas enganchado a canciones suyas que supongo que harán las delicias del público aunque sea la primera vez que les vea.

Sus músicos proceden de varios continentes: Sudáfrica, Hong Kong y Europa, y probablemente se encuadren dentro de los más virtuosos actualmente. En especial, los guitarristas que son capaces de firmar solos a la velocidad de la luz. Su tema definitivo, en mi opinión, es "My spirit will go on"



Sus discos hasta la fecha son Valley of the Damned (2003), Sonic Firestorm (2004),
Inhuman Rampage (2006) -cuyas ventas se dispararon a partir de haber aparecido en el vídeo juego- y Ultra Beatdown (2008), cuyo primer éxito ha sido éste


Os dejo algunas referencias fotografiadas de lo que he encontrado en mis revistas especializadas. Como será la primera vez que les vea en directo, debo fiarme de las críticas aparecidas en Kerrang! y Metal Hammer, y no les ponen nada mal, la verdad. La revista Rock Zone les dedicó una portada.

Crónica de Kehos del concierto de Dragonforce en Barcelona el 3 de junio






martes, 26 de mayo de 2009

Crítica de "Iron maiden. Flight 666. The film" 9'8/10



Voy a reconocerlo sin complejos: me he emocionado al máximo al ver esta película. Me he sentido absolutamente identificado con el chico colombiano que llora como una magdalena al final del show de Bogotá tras haber cogido una de las baquetas de Nicko, y da gracias a Dios por haber visto al grupo más grande del mundo. Porque habrá otros que hayan vendido más discos, saldrán más en la televisión o incluso tendrán más seguidores, pero ningún grupo de este planeta, repito ninguno, hace las cosas que hace Iron Maiden por sus fans. Nadie siente el respeto que estos tíos profesan hacia sus seguidores. Por eso son los más queridos. Por eso todos los heavies del mundo querrían ser amigos de estos músicos. Simplemente, porque son buena gente.




Olvidaos de los documentales hechos a mayor gloria de las estrellas. Esta película no es algo realizado para que se luzca el grupo, como en el "Shine a light" de Scorsese sobre los Stones, o incluso "Some kind of monster" de Metallica. Esta es una obra maestra audiovisual acerca de la religión Maiden (tiene hasta un sacerdote en Brasil esta religión!), y en ella conocemos un poco más al grupo, pero sobre todo nos identificamos con la devoción de unos seguidores que lo dan todo por sus ídolos. Aún me emociono escribiendo estas líneas cuando recuerdo a los indios enloquecidos en Mumbay, en la apertura de la gira, o a los chilenos generando un clamor indscriptible durante el concierto de Santiago. Porque Iron Maiden son lo que son gracias, sobre todo, a los seguidores.




Empecé la película derramando alguna lágrima mientras suenan los primeros acordes de "Aces high" porque esta gira me la perdí por culpa de la tormenta que destrozó el escenario del Metalway de Zaragoza en 2008, y aún no he superado la pena. Esa era mi gira y ya se acabó. Y terminé la película igual, viendo imágenes de sudorosos jóvenes bailando "Always look on the bright side of life" con las luces ya encendidas y con una enorme sonrisa dibujada en todos sus rostros. Tampoco es sencillo olvidar la cara de Bruce cuando tiene que parar en medio de un show porque el público no deja de aclamar a la banda, y el cantante se sienta, escucha y parece pensar: "Joder, mira lo que hemos conseguido!".




Si fuera tú, correría a por un film extraordinario, trepidante y, sobre todo, emotivo, porque da de lleno en el centro del sentimiento metalero. "No lo hacen por dinero aunque ganen dinero -dice Rod Smallwood, manager de la banda-, lo hacen porque disfrutan con su vida". Y no queda más remedio que creerle. Ya sabés que esta película retrata la primera parte de la gira "Somewhere back in time" en la que, durante apenas 45 días dan 23 conciertos en los cinco continentes, tras embarcarse en una travesía a bordo de su propio avión, el Ed Force One.




70.000 kilómetros desde Mumbay hasta Toronto filmados por los responsables de Banger Productions, Scot McFyden y Sam Dunn, autores de "Metal: a Headbanger's journey" o "Global metal". Comprobaréis cómo es la familia Maiden, desde el sentido del humor que rodea a los integrantes del grupo, hasta el road-crew que hace posible todo el montaje de tan mastodóntica gira. Os identificaréis con un montón de chicos que corean las canciones de principio a fin y que desvelan, como nos pasó a ti y a mí, cuándo fue la primera vez que escucharon un tema suyo y cómo desde entonces están entregados.


Sí, se me han caído algunas lágrimas viéndola. Porque es como si se metieran en tu salón a contarte su vida. Aparecen fans enloquecidos como Tom Morello (RATM), Kerry King (Slayer), Lars Ulrich (Metallica) Lauren Harris (hija del bajista, porque se lleva a su familia de gira). Se nos muestran jugando al golf o al tenis con el mítico Pat Cash. Y se ve a los seguidores rodear aeropuertos y hoteles sólo para sacarles una foto con el móvil. "A veces los fans se pasan", sentencia Adrian Smith. Pero es que nunca nos cansamos de Maiden. Que duren para siempre.

sábado, 23 de mayo de 2009

Crítica de "Guitar Hero: Metallica" 8'5/10


Aquí estoy, con los dedos de la mano izquierda doloridos tras haber pasado cuatro horas de esta tarde dándole a las notas del recién publicado Guitar Hero de Metallica. De hecho, hoy mismo ha salido y hoy mismo lo he comprado, al precio de 39'95 € en la FNAC. Antes de nada, matizar que yo tengo la cuasi prehistórica PS2 aún a estas alturas, así que es posible que la nota se quede corta si vosotros disponéis de otra consola que mejore gráficos o tenga algunos añadidos de los que mi versión carezca.

En todo caso, resumiré todo en que es un juego genial para pasar más de un rato divertido al tiempo que se escucha la música de la banda más grande del mundo. Si te hubieran preguntado hace diez años de qué te gustaría que fuera un videojuego hubieras dicho que sobre Metal, y que si ese juego pudiera estar basado en la carrera de Metallica ya fliparías en colores. Pues bien, aquí está. Y tal y como lo soñaste, es para flipar.

He tocado "One", "Dyer's eve", "All nightmare long", "Battery", "Enter sandman" o "The unforgiven" entre otras, y me guardo para mañana "Orion" (será una masacre contra mis huellas dactilares izquierdas), "Sad but true" o "Fade to black". También he tenido que interpretar temas de Motörhead, Thin Lizzy, Corrosion of Conformity o Alice in Chains, dado que Metallica invitaron a otras bandas a participar en su vídeo-juego.

Las imágenes están basadas en el escenario que emplean en esta gira que, como sabéis, está diseñado para que la banda pueda ser observada desde todos los ángulos, al estar el público rodeando las tablas y no enfrente como es tradicional. Los cuatro integrantes fueron estudiados minuciosamente en sus movimientos durante los directos para trasladar eso al juego, y se nota. No podrás evitar la risa cuando veas a Ulrich mordiéndose la lengua mientras baquetea, o despistarte cuando Hammet levante los brazos para escuchar el clamor del público, en uno de sus gestos más conocidos.


Mención aparte merece el personaje de Hetfield, un auténtico frontman en dibujos animados, haciendo sus típicas muecas, y el gran Robert Trujillo, con cuatro coletas en trenza haciendo su escorzos imposibles. Vamos, que te sientes el quinto de San Francisco en el salón de tu casa. Aparentemente, y a falta de profundizar mucho más en sus detalles, el juego en sí no aporta mayores novedades con respecto a versiones anteriores de GH (yo tengo el II, el III y el Rock the 80's -este último muy recomendable, por cierto). Permite echar una partida rápida seleccionando la mayoría de temas, hacer una carrera en la que el primero de los retos es ganarse el pues de telonero de Metallica, etc.

Slayer, Foo Fighters o Machine Head son otros de los grupos invitados, y entre las canciones de Metallica será difícil que eches alguna de menos. Están casi todas!!

•All Nightmare Long
•Battery
•Creeping Death
•Disposable Heroes
•Dyer’s Eve
•Enter Sandman
•Fade To Black
•Fight Fire With Fire
•For Whom The Bell Tolls

•Frantic
•Fuel
•Hit The Lights
•King Nothing
•Master of Puppets
•Mercyful Fate
•No Leaf Clover
•Nothing Else Matters
•One
•Orion
•Sad But True
•Seek And Destroy
•The Memory Remains
•The Shortest Straw
•The Thing That Should Not Be
•The Unforgiven
•Welcome Home (Sanitarium)
•Wherever I May Roam
•Whiplash
•Alice In Chains - “No Excuses”
•Bob Seger - “Turn The Page”
•Corrosion of Conformity - “Albatross”
•Diamond Head - “Am I Evil?”
•Foo Fighters - “Stacked Actors”
•Judas Priest - “Hell Bent For Leather”
•Kyuss - “Demon Cleaner”
•Lynyrd Skynyrd - “Tuesday’s Gone”
•Machine Head - “Beautiful Mourning”
•Mastodon - “Blood And Thunder”
•Mercyful Fate - “Evil”
•Michael Schenker Group - “Armed and Ready”
•Motörhead - “Ace of Spades”
•Queen - “Stone Cold Crazy”
•Samhain - “Mother of Mercy”
•Slayer - “War Ensemble”
•Social Distortion - “Mommy’s Little Monster”
•Suicidal Tendencies - “War Inside My Head”
•System of a Down - “Toxicity”
•The Sword - “Black River”
•Thin Lizzy - “The Boys Are Back in Town”

Y alguien se dirá, ¿por qué sólo le da un 8'5? Pues porque es un vídeo-juego. Un 10 sería tocar con ellos.

Este de abajo no soy yo, pero si hay alguien que lo haga parecido, me hago una camiseta con su nombre. A vosotros, ¿Os ha gustado?

miércoles, 20 de mayo de 2009

Crónica del concierto de Alice Cooper en el Azkena Rock (16/05/2009)

Cómo cambian las personas, este pasado sábado Doro actuaba en la Rock Star de Barakaldo, y Alice Cooper ponía la guinda del Azkena Rock Festival de Vitoria y yo, sin embargo, me decidí por ir a correr la Media Marathon de Donostia ahora que me he metido en el mundo del running. Me perdí ambos bolos, pero está aquí mi colega Cris Álvarez para dejarnos una estupenda crónica del show que ofreció Mr. Alice Cooper ante más de 13.000 seguidores, en un festival que el día anterior habían asistido a descargas de The Black Crowes o Soul Asylum. Ahí va para quienes no estuvimos y para quienes quieran recordarlo. Añado unos buenos vídeos.

Los empujones, patadas, y codazos; las más de tres horas de espera y el resfriado del día siguiente han merecido la pena porque puedo decir que por fin he visto a Alice Cooper, y de cerca.

A muchos se les hizo interminable el concierto de Fun Lovin’ Criminals, que actuaban inmediatamente antes que Alice Cooper. Los demás intentamos disfrutar de su directo, pero en mi caso, esto fue absolutamente imposible por varias razones. El sonido no era muy bueno, y lo poco que escuchaba quedaba lejano por culpa de la media docena de quinceañeros heavies de postal que había a mi alrededor, que se empeñaron en boicotear al grupo al tiempo que discutían con otro energúmeno que se me había colado delante.

En fin, acabaron los Criminals y comenzó la ahora más interminable espera, que venía aderezada por las cábalas que nos invitaba a hacer el telón que se encargó de ocultar lo que se estaba montando en el escenario. Suponíamos que habría sangre, espectáculo, y que no faltaría una guillotina.

Con un discreto y sospecho que calculado retraso, por fin dio comienzo el concierto. El primer golpe de efecto tuvo lugar incluso antes de caer el telón: tras él, unas sombras nos invitaban a adivinar que Alice Cooper estaba matando a... ¡Alice Cooper!. Cae el telón, cae el Alice Cooper de trapo y aparece este señor de 61 años que sin duda sabe cómo meterse a la gente en el bolsillo. Armado con un bastón, su primer guiño hacia el público fue tirar el objeto, que cayó muy cerca de donde yo me encontraba.

Cuando me encuentro en un concierto de estas dimensiones, me dejo llevar de tal manera que soy incapaz de enumerar cronológicamente las canciones, pero juraría que la primera fue “Under my wheels”, que sirvió como prolegómeno de la larga lista de éxitos que a lo largo de sus cuatro décadas de trayectoria ha cosechado el amigo Vincent Fournier. Inmediatamente después del numerito del bastón, echó mano de varias ristras de collares de perlas para lanzarlas al público al tiempo que entonaba “Dirty diamonds”.

En este punto he de decir que aproveché la confusión creada por el lanzamiento de los collares para situarme incluso mejor y más cerca de la primera fila, de la que me separaban apenas centímetros.

El señor Alice Cooper está mayor, sí, hay que reconocerlo, pero lo ceremonioso de sus movimientos y sus grandes dotes interpretativas, combinadas con unos calculados descansos en los que el protagonismo pasa a los músicos, hacen que esté presente incluso cuando no pisa el escenario.

Las canciones servían de excusa para crear el hilo argumental de una puesta en escena que comenzó con dos figurantes llevándose en una camilla al Alice Cooper ficticio. Poco después, la estrella desaparece, pero su ausencia queda perfectamente cubierta por el solo de batería a seis manos del baterista y los dos figurantes anteriores. Después, solo de flamenco del lead guitar.

Era posible flipar y preguntarse al mismo tiempo qué iba a ocurrir inmediatamente después sobre el escenario. Regresa Cooper con “Woman of mass distraction” y una bailarina ensangrentada que sin duda iba a ser la siguiente “víctima”. No contento con estrangularla (y se le veía muy diestro), la abofeteó (y llegados a este punto he de decir que me resultó un poco de mal gusto), y luego entonó “Only women bleed”. La joven desapareció unos instantes para regresar poco después con un carricoche de bebé, muy siniestro por cierto.

El siguiente número consistió en apuñalar al bebé a ritmo de “Dead babies”, para luego hacer lo propio con la inagotable bailarina que, no obstante, consiguió escapar y avisar a las autoridades para que llegaran a tiempo de poner una camisa de fuerza a Alice Cooper.

Insisto en que todo esto ocurría en el escenario y no ralentizaba para nada el ritmo del concierto, sino todo lo contrario. De hecho, incluso con camisa de fuerza era capaz de cantar el señor Fournier, hasta que al final se la quitó “burlando” de esta manera a las autoridades.

Pero sus esfuerzos fueron en vano, porque enseguida llegaron dos malos malísimos que se llevaron a Alice y colocaron una enorme horca sobre el escenario. Vale, todos creíamos que iba a ser una guillotina, pero el numerito de ahorcar a Alice Cooper estuvo muy logrado. Vamos, casi real.

Con Alice Cooper ahorcado terminó la primera parte de un concierto en el que habíamos escuchado en directo otros temas como “Feed my Frankenstein” (para delirio de los niñatos que estaban a mi lado) o “No more Mr. Nice Guy”. Esperaba un muy completo bis en el que nuevamente todo volvía a estar calculado, incluido el vestuario de Cooper, que esta vez salió al escenario ataviado con chaqué blanco, bastón y chistera entonando “Elected”. Le siguió “School’s out”, la esperada “Poison”, y un fin de fiesta con presentación incluida de banda y actores.





En conclusión, merece la pena pelearse por ver un espectáculo de estas características, que para mi gusto superó al de Kiss de Kobetas, y sin echar mano de tantos derroches. Y sí, Alice Cooper es mucho más guapo en persona...