domingo, 3 de enero de 2010

El Heavy Metal como religión


"Saludos a todos, quiero contarle que es la Comunidad Pantokrator. Es una iglesia cristiana que nace el 29 de junio de 2003 en la localidad de Bosa (Colombia), somos una iglesia con enfoque rock y metal, predicamos a Cristo a través de nuestras voces guturales y las guitarras distorsionadas. Todo esto ocurre para cumplir lo que dice la Biblia en Mateo 28: 19 “vayan por todo el mundo y prediquen”. No somos una iglesia como todas pues sabemos que muchos de los que están leyendo esto han estado alguna vez en una iglesia y de pronto salieron corriendo, nuestro objetivo es predicar a Jesucristo y manifestar que a Dios no le importa nuestra apariencia solo el fondo de nuestro corazón. Así que los invitamos. Dios los bendiga, y nos vemos pronto".

Así se presenta en su myspace Pantokrator, la pirmera comunidad católico-metalera de la que haya tenido noticia. Fue fundada por Cristian González, un joven colombiano que además toca la batería en una banda. Los feligreses han sustituido las liturgias tradicionales por el Heavy Metal. El lider y sacerdote de esta extraña iglesia asegura que “Jesucristo era capaz de demostrar que él se acercaba a las personas sin importarle la condición que tuvieran, ya fueran putas, ladrones, fariseos, etc… Él se acercaba a ellos, rompió ese esquema a través de la acción. Toda la vida se consideró al rock como una epidemia, una enfermedad dentro de la iglesia, no se daba espacio a los muchachos que llegaban con tendencia rockera. De ahí nace la idea, en el sentido en que nunca hubo un lugar para que ellos pudieran llegar a Dios”.



Cada miércoles y sábado por la noche, cerca de 40 melenudos ataviados con tachuelas y cruzadas de cuero, se reúnen en un edificio del sur de Bogotá para rezar y alabar la grandeza de Dios. Aquí podéis ver un reportaje realizado por la BBC en español.

Sin embargo, lo de Colombia no pasa de ser una anécdota si lo comparamos con el Metal Mass de Finlandia. En finlandés, Metallimessu, se ha convertido en uno de los principales focos de renovación de fieles para la iglesia luterana en el país de los mil lagos. Gracias al papel de los pastores Haka Kekäläinen y Jukka Valkama, cientos de jóvenes fineses se acercan cada fin de semana a las misas para escuchar las representaciones religiosas a ritmo de Heavy Metal. Los impulsores de esta idea, sin duda, se apoyan en el hecho de que la música heavy es extremadamente popular en Finlandia.



Importantes medios de comunicación como el Washington Post o AFP se han hecho eco de este fenómeno. En su web oficial http://metallimessu.com/podéis acceder a más información (en unos días actuarán Stryper con ellos) y también comprobar cómo una de sus recopilaciones de canciones cristianas en versión heavy llegó al número 12 en las listas de Finlandia.





También en América Latina parece extenderse la comunidad Zadoque, originaria de Sao Paulo (Brasil) y que ya parece tener ramificaciones en Perú. Su fundador es Batista, líder de la banda Antidemon. Dice estar dirigida "a todos aquellos que practiquen una actividad under o artistica, es decir a todas las tribus del hermoso y gran mundo underground y esta enfocada en la salvación y libertad real que da Jesucristo".

Aprovechan la extensión de las iglesias evangélicas en Latinoamérica para lanzar su propia propuesta cristiano-musical. Visita su myspace.



4 comentarios:

Raúl Arkaia dijo...

Saludos, amigo Dani:
No exagero si digo que escribo este comentario con el corazón en un puño y henchido de emoción. Fundamentalmente, por ver que, en cierto modo, el tiempo me ha dado la razón. Lo que esta gente de bien está haciendo tanto en Europa como en América representa para mí un sueño hecho realidad. Y así os lo quiero contar a quienes leéis Metal Bitácora. A modo de confesión.

Los años que pasé en el Seminario nunca dejé de ser yo mismo. No sólo por la música que llevaba ya años escuchando, sino también por mis pintas, ya sabéis, pantalones elásticos, ralladores de queso, etcétera. Desgraciadamente, no faltaron las burlas y los desprecios alentados por los de siempre, los que consideran que para ser cristiano tienes que ser así o "asao".

Ver ahora que existen comunidades de base al calor del Metal me llena de alegría y representa, de algún modo, el mejor canal de expresión de la vertiente cristiana de la "parroquia" metalera.

Si algo me duele al ver esas imágenes y escuchar esos comentarios es que lamento tanto haberme alejado de la Iglesia.

Desde luego, si algún día vuelvo, remaré en la misma dirección que esa gente que aparece en los vídeos.

Gloria al Metal (y a Dios, claro) :-)

Una vez más, felicidades por tu blog, Dani. Un abrazo a todos.

Dani dijo...

Hermano Raúl,

no oculto que este comentario estaba dedicado, en secreto, a ti.

Siempre ha existido la dialéctica Metal-Anticatolicismo (prefiero llamarlo así mejor que satanismo), pero el crecimiento del White Metal es imparable.

Es cierto que antes había bastantes complejos, pero cada vez son menos. Quizás ahora algunos lo vean sólo como una anécdota, pero visto lo de Finlandia puede ir a más.

Lo mejor, en mi opinión, es que dentro del Metal pueden vivir distintas tendencias con respecto a la religión, igual que sucede con la política.

Y atención a lo que pase en Oriente Próximo y Asia donde el Metal está despertando. Ya escribiré sobre ello.

N.Anselmo dijo...

Mi familia es cristiano-católica, yo he crecido con ello y con el Heavy Metal, y estoy realmente orgulloso...
Saludos, y siempre libertad de expresión y pensamiento!

Raúl Arkaia dijo...

Saludos, Dani:
Agradecido en el alma, amigo mío. Sabiendo la intención de tu post, aún más me embarga y me llena de alegría. Absolutamente de acuerdo con tus palabras.
Y, sobre esa entrada a propósito de Oriente Medio, la espero con ansia. No olvides nombrar (seguro que no) ejemplos como el de Orphaned Land, que -corrígeme si me equivoco-, constituye una banda israelí que, lejos de hacer apología del sionismo más intolerante y devastador, aporta letras favorables a la paz y el entendimiento entre culturas. Una banda que, desde aquí, recomiendo a todo el mundo. Sobre todo por su buen metal, lleno de virtuosismo y guiños al folklore tradicional judío.
Un abrazo y mil gracias, Dani.