viernes, 23 de mayo de 2008

Heavy Metal como arma de tortura

Creo que fue allá por la primera Guerra del Golfo (1990-1991) cuando escuché por primera vez que el ejército de los Estados Unidos empleaba el Rock como un elemento de tortura, desgaste y asedio al enemigo. No solamente contra los prisioneros, sino también durante un asedio a una residencia donde supuestamente se hallaba Saddam Hussein para obligarle a salir. Aquella crónica relataba que las tropas estadounidenses habían decidido, en lugar de echar botes de humo al interior del edificio, poner bafles a un volumen ensordecedor en el exterior para sacar de allí a quienes estaban dentro con la música de Van Halen y AC/DC. Creo que tuvo el mismo éxito que este regalo que le hace el protagonista de la mítica película "Singles" a su chica, un film que recuerdo con cariño porque que narraba parte de lo que se cocía en el Seattle del grunge -con cameo de Chris Cornell incluido-



En los posteriores conflictos bélicos en los que se ha metido EEUU desde entonces, que han sido varios por desgracia, he leído historias de marines o pilotos de aviones de combate que se ponían Heavy Metal para concentrarse durante el combate, algo que considero lo más contradictorio del mundo precisamente por ser este un género musical que se caracteriza, entre otras cosas, por su antibelicismo ("War pigs" de Black Sabbath, "This is war" de Ill Niño, "Mouth for war" de Pantera, "Civil war" de Guns n' Roses, "War ensemble" de Slayer, "Gears of war" de Megadeth, etc, etc, etc).

Pero ha sido la abyecta invasión de Irak la que me ha devuelto a esta triste realidad. Los marines emplean habitualmente música Heavy como método de tortura de los prisioneros. Según algunas investigaciones, en Abu Ghraib o Guantánamo este era un hecho normal y público. Incluso en esta página web hay un ranking de los temas que más perforan los oídos de los prisioneros en manos de los estadounidenses. Encabeza ese siniestro top el grupo que lidera el bruto Glen Benton, Deicide, y se titula "Fuck your god", en una clara alusión a Alá por parte de quien la ha seleccionado hacia el destinatario.



Metallica o Rage Against the Machine son otras bandas que aparecen en esa lista. La información la recogió también el diario latino Clarín, tras una denuncia de Human Rights Watch. Para comprender la mentalidad de un militar habría que estudiar varias veces las carreras de psiquiatría y psicología y, si no, fijaros en estas declaraciones sobre el Heavy Metal del sargento de los EEUU, Mark Hadsell, a la revista Newsweek. "Si lo oyes durante 24 horas, tu cerebro y tus funciones corporales empiezan a bajar, tus pensamientos se ralentizan y tu voluntad se rompe, ahí es cuando llegamos nosotros y hablamos con ellos". Este tío flipa, a mí me ponen 24 horas seguidas música y ya me puede poner electrodos, que no canto.



Por mí, que me torturen.

4 comentarios:

Anónimo dijo...

Pos macho no sé de dónde sacas que el heavy metal se caracteriza por su antibelicismo, podría nombrar a Sodom o a Manowar, pero lo mejor será decir que el heavy metal no es un género que se caracterice por ninguna idea en general. No soy yo precisamente un belicista ni tengo especial interés en la guerra, pero vamos, había que aclarar eso. Los metalheads no somos un solo ente con una sola mentalidad, no somos ovejas, cada uno piensa de una forma y nos une el metal, nada más.

Dani dijo...

Hola amigo anónimo,

yo no digo que el heavy defienda una idea concreta, eso sería absurdo. Sólo me remito a decenas de temas que critican la guerra y a quienes las instigan.

Sodom o Manowar son grupos que hablan de guerra, de las armas y la destrucción, igual que los de Death Metal hablan de vísceras, asesinatos y muerte, y eso no signifca que sean unos apologetas del asesinato.

En todo caso es una generalización que siento que te haya molestado.

Dani

Joruas dijo...

Me resulta muy triste pensar que una música tan bella como lo es el Heavy Metal sea empleado como medio de tortura, más aún, pensar que se debe usar para esto... como si todos los que escuchamos Metal fueramos sadomasoquistas.

Supongo que sí es tortuoso para alguien que no gusta del Heavy Metal, pero también hay que investigar a qué volumen se los hacen escuchar, porque 24 horas de Deicide a todo lo que da, no creo que muchos lo aguanten.

Me parece triste que se use para estos fines... Estados Unidos tenía que ser... un país donde torturar por una confesión, no es tortura.

Dani dijo...

Desgraciadamente, EEUU no es el único país que permite la tortura, lo que sí parece es ser el único que entre los métodos que emplea incluye el Heavy.

Desde luego tienes razón, 24 horas de Deicide hay que aguantarlas...

Un saludo